No necesitas saberlo todo sobre orejotas.

Necesitas saber qué mirar.

Para darte cuenta antes de que algo no encaja.

 

Para no hacer una cagada con toda la buena intención del mundo.

Para entender un poco mejor por qué hacen lo que hacen.

Y para que tus orejotas vivan mejor sin tener que convertirte en veterinario ni tragarte medio internet cada vez que aparece un problema.

Yo puedo ayudarte con eso.

Cada día (o casi) te mando algo que puedas aprovechar para vivir mejor con tus orejotas.

Querer hacerlo bien no significa estar haciéndolo bien

Y esto es una putada.

Porque normalmente la gente que llega a ExóticaMente no pasa de sus orejotas.

Precisamente al contrario.

Compra buen heno.

Busca información.

Pregunta.

Va al veterinario.

Se preocupa si algo cambia.

Intenta hacerlo lo mejor posible.

Y aun así puede pasarse meses haciendo algo que no está ayudando absolutamente nada.

O empeorando un problema sin darse cuenta.

Porque con los orejotas pasa una cosa maravillosa:

internet tiene respuesta para todo.
Si no come heno, alguien sabe qué heno comprar.

Si se pelean, alguien sabe cómo juntarlos.

Si hace pis fuera, alguien tiene un truco.

Si selecciona la comida, alguien sabe qué quitar.

Y si preguntas suficiente, encontrarás dos personas completamente convencidas diciendo exactamente lo contrario.

Fantástico.

Ahora decides tú cuál tiene razón.

El problema muchas veces no es que te falte información

Es que tienes demasiada.

Consejos.

Vídeos.

Grupos.

Reels.

Blogs.

La amiga que tuvo un conejo hace quince años.

El dependiente de la tienda.

Una persona en Facebook cuyo argumento principal es que lleva toda la vida teniendo conejos.

Y Google, que en tres búsquedas puede convencerte de que tu orejotas tiene hambre, está enfermo, está enfadado contigo y probablemente necesita un compañero.

Todo antes de desayunar.

Lo difícil no es encontrar una respuesta.

Lo difícil es saber si esa respuesta tiene sentido para el orejotas que tienes delante.

Ahí es donde quiero ayudarte.

Si entras, no verás magia

De hecho, algunas veces empezaré a contarte algo que aparentemente no tiene absolutamente nada que ver con un orejotas.

Ten paciencia.

Normalmente llego a algún sitio.

Te contaré cosas que veo.

Consejos.

Errores que se repiten.

Anécdotas veterinarias.

Cosas sobre comportamiento, alimentación, heno, convivencia, salud o prevención.

Y cualquier paja mental que se me pase por la cabeza si creo que puedes sacar algo de ella.

No te vas a aburrir.

Y esa es la única norma que me interesa mantener.

Que después de leerme sepas, veas o entiendas algo que antes no.

Aunque sea una cosa pequeña.

Porque muchas veces son precisamente esas cosas pequeñas las que acaban haciendo que tus orejotas vivan mejor.

NO VOY A CONVENCERTE

Atento.

Atenta.

Atente.

A las consecuencias.

A las consecuencias de no atender atentamente.

Aquí vienen algunas opiniones de personas que se han formado conmigo. Algunas hablan y otras me escriben, pero todas cuentan su historia porque quieren.

Ni ellas ganan dinero con esto, ni yo les he dictado lo que tienen que decir.

Saca tus propias conclusiones y no te creas nada de lo que vas a ver y leer a continuación.

"La situación empeoró bastante y nadie nos daba ningún tipo de ayuda"

Te presento a Ángela y Jose.

José, no Jose.

Tienen tres orejotas. Dos hembras y un macho. Las hembras se llevaban a matar.

O a morir.

Depende a quién le preguntes.

Las que se ven en el vídeo son Doris y Daenerys.

Doris es la negra, ya sabes cuál es Daenerys.

El caso es que Daenerys atacaba a Doris, por todo y por que sí.

Pero Ángela lo cuenta mucho mejor:

Miniatura vídeo

"nos has concienciado (aún más) de la importancia de la alimentación de nuestros dos orejotas"

Ahora le toca a Manuel y su pareja.

Tienen dos orejotas, Croqueta y Trufa. Se llevan bien, aquí no hay peleas.

Pero no beben agua, o eso decían. Esto es algo que puede ser muy grave. Mucho.

Lo de no beber agua y morirse está bastante relacionado, ya sabes.

Habían probado con piña e infusiones, pero claro, eso es hacer trampas y no siempre se puede.

Si no había zumo de piña, no bebían.

Aprendieron a medir y a aplicar técnicas que sí funcionan.

Sólo tenemos buenas palabras. En primer lugar recibimos un trato muy amable, te agradecemos muchísimo que nos dedicases más tiempo del que estaba planeado para que no nos quedásemos con ninguna duda. Hemos aprendido bastante de esta charla contigo y además nos has concienciado (aún más) de la importancia de la alimentación de nuestros dos orejotas. Por otro lado, el taller también nos está gustando mucho y nos está resultando muy didáctico. Se nota tu vocación y tu amor por los animales, tanto leyendo tu libro como hablando contigo.

Lo dicho, estamos muy contentos y te agradecemos mucho tu ayuda.

M. Celdrán

"El giro ha sido de 180º grados"

Volvemos a la línea de la agresividad. Aquí te presento a Sara y José.

Jose, no José.

Dalma y Pichy. Esos son sus orejotas.

Y también tienen problemas de convivencia.

Los tenían separados con una valla.

Llegaron al punto de plantearse dar uno en adopción de lo desesperados que estaban.

Ese era el nivel.

Ahora tienen otra idea:

Miniatura vídeo

¿Cuánto cuesta apuntarse?

Lo que has visto en los vídeos es lo que han sentido y han querido decir después de entrar a mis servicios o comprar libros o cursos que he sacado.

La buena noticia es que puedes entrar a la newsletter gratis.

Vamos, que no te cuesta nada.

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Preguntar.

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Intentar recordar dónde viste aquella publicación que parecía importante.

También puedes empezar a entender algunas cosas antes de necesitarlas.

Yo elegiría la segunda.

Pero claro, yo escribo los emails.