Dale al play. No es magia. Es para que no sigas juntando conejos como quien mezcla calcetines.
El error típico es seguir probando “a ver si se acostumbran”. En algunos casos funciona. En otros, cada intento mal planteado enseña justo lo contrario: perseguir, bloquear, atacar o vivir en alerta. Por eso antes de tocar nada conviene ordenar el caso.